Reserva del Manu

Perú es un país famoso por sus ruinas de Machu Picchu, pero posee otros sitios tan interesantes y hermosos para visitar y conocer.

A unos 4000 metros sobre el nivel del mar encontramos la Reserva del Manu, que por su extensión es considerado el más grande de los parques nacionales que existen en ese país.

La Reserva del Manu es uno de los pocos sitios que aún quedan en el mundo en el cual todas las especies que habitan en él no han sido víctimas de daño alguno en su reproducción por la intervención de la mano del hombre. Por ello ha sido declarada como Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en el año 1987.

Esta hermosa reserva natural comprende varias zonas y al estar ubicada en la base de los Andes presenta diferencias climáticas con frías cumbres a más de cuatro mil metros de altura y llanuras amazónicas de sólo 200 metros de altitud.

Tanto los climas diversos como los relieves diferentes del suelo fueron creando una diversidad de plantas y especies de animales dando a sus bosques una riqueza biológica invaluable.

Se calcula que habitan en la reserva más de ochocientas especies diferentes de aves, cientos de mamíferos y peces y aproximadamente un millón de especies entre invertebrados e insectos.

Su exhuberante y espesa selva guarda misterios del hombre de la época pre-colombina, como algunas figuras talladas que son la muestra de la existencia en el pasado de una cultura ya extinguida. También existe la creencia que dentro de esta zona de selva, en su parte más profunda e inexplorada existe El Dorado, la famosa ciudad perdida de los Incas, donde se encontrarían los famosos tesoros del Tawantinsuyo.

Diferentes tribus de nativos habitan esta selva del Manu, como los Yaminahua, Arahuaca y los Amarakaeri, que no son demasiado sociales y prefieren no tener contacto con el mundo fuera de la reserva, llevando una vida tranquila en el interior de los cerrados bosques.

La Reserva del Manu en Perú es un bello tesoro para quienes habitamos este mundo y lo será para las futuras generaciones que podrán disfrutar de este extenso y rico rincón de la naturaleza.

Santo Domingo, conociendo su historia

La primera ciudad colonial a la cual le fue otorgada la Carta Real por la Corona de España fue Santo Domingo, fundada en 1498, una ciudad encantadora.

Las estrechas calles antiguas conservan aún sus viejos adoquines y son bonitas de recorrer, sobre todo por la cantidad de edificios coloniales que en ellas encotraremos.

Los amantes de la historia se sentirán recompensados al tener acceso a tanta información de tipo visual, ya que estar aquí es revivir el pasado y a la vez unirlo con el presente.

La ciudad colonial de Santo Domingo es un lugar para disfrutar pudiendo comenzar el recorrido por el pintoresco Parque Colón, que lleva ese nombre precisamente porque en él se encuentra la estatua de Cristóbal Colón, esculpida en el siglo XIX por Gilbert, un escultor francés.

Siguiendo y a pocos pasos del parque, se encuentra una calle peatonal muy popular que lleva el nombre de El Conde, una de las arterias con mayor cantidad de comercios de la ciudad. Están allí las tiendas exclusivamente de recuerdos, souvenirs y arte en general y algún que otro restaurante.

Cerca también del parque y caminando hacia el sur aparece ante nuestros ojos la bella Catedral de Santa María la Menor, que fuera levantada entre los años 1514 y 1544, existiendo la versión no confirmada que fue la primera catedral que existió en América. En su interior una mezcla equilibrada de diversos estilos gótico, renacentista español y barroco nos sorprenderá por su elegante belleza, siendo varios los artistas que en ella dejaron su obra como el pintor español Murillo y el escultor italiano Cellini.

Muy cerca se encuentra el bellísimo Palacio de Borgellá, una obra arquitectónica del siglo XIX, que fuera la residencia del gobernador y hoy lo ocupan algunas oficinas del gobierno.

Un poco más adelante una de las calles más antiguas nos dará la bienvenida. Su nombre, Las Damas llamada así por las damas elegantes de la nobleza española que paseaban por las tardes luciendo sus bellos atuendos y joyas.

En esta calle podremos disfrutar de la vista de varios edificios coloniales que se conservan hasta hoy intactos y también de la Fortaleza Santo Domingo, que fuera construida para protección de la ciudad. Desde este lugar tendremos acceso a hermosas vistas que tienen como protagonista al río Ozama.

Cerca de esta famosa calle están La Torre del Homenaje, la Casa de las Bastidas y la Casa de Francia.

Justo en el final de la calle Las Damas se encuentra el Alcázar de Colón, el emblemático monumento de la ciudad, ya que aquí vivió Diego Colón hijo del descubridor de América.

Otro sitio para conocer en la calle Las Damas es el Hostal Nicolás de Ovando, edificio de estilo románico clásico, que fuera también residencia del gobernador y de Cristóbal Colón, transformado hoy en un lujoso hotel.

Finalizado nuestro paseo podremos degustar platillos típicos del país en alguno de los restaurantes de la zona y seguir deleitándonos con este entorno colonial que nos transporta a un pasado que parece más cercano desde aquí.