Navidad en Münster

Alemania es un bello país donde en invierno puede respirarse el auténtico espíritu navideño en todas las ciudades, entre ellas una de las más interesantes para conocer es Münster, cercana a las ciudades de Dormunt, Colonia y Geselkirchner.

Se trata de una típica ciudad universitaria con todo el colorido y agitación de este tipo de localidades y en Navidad es una postal difícil de olvidar.

Para estas fechas sus calles céntricas suelen colmarse de motivos navideños, los árboles ganan luces coloridas y las casas decoradas y acogedoras dan la semblanza de la Navidad en todo su esplendor.

Como en todas las ciudades alemanas en Münster existen los tradicionales mercadillos navideños que se extienden por diferentes calles céntricas. Además,  los grandes centros comerciales que han evolucionado siendo mucho más elegantes y modernos son un excelente paseo de compras en la ciudad.

 

La ciudad de Münster es famosa por albergar una de las facultades de medicina de mayor prestigio del país, por ello su ambiente es muy  juvenil algo que la hace un sitio alegre y divertido.

Para esta época, los jóvenes forman grupos que caminan por las calles entonando canciones de navidad y hacen diferentes paradas en bares para beberse una cerveza.

Asimismo, cultura e historia no faltan en esta bella ciudad, teniendo en cuenta que fue aquí donde se realizó la negociación por la Paz de Westfalia en 1648.

Entre sus monumentos religiosos se destaca la Iglesia de San Lamberto caracterizada por poseer en su fachada tres jaulas, en las que en el pasado varios dirigentes anabaptistas fueron muertos aquí por el obispo de la ciudad en defensa de ésta.

Otra de las cosas que caracteriza Münster es el uso de las bicicletas para movilizarse y junto a Ámsterdam es la ciudad con mayor cantidad de bicicletas por habitante que posee Alemania. Sin importar demasiado el clima las personas se movilizan por toda la ciudad en sus bicicletas y en cuanto a automóviles sólo pueden verse algunos.

Es posible alquilar una para dar un hermoso y tranquilo paseo por el Promenade, una zona que posee vía exclusiva para bicicletas, rodeando el casco antiguo de la ciudad.

También, puede hacerse una visita al lago Aasee que en el invierno se transforma en la perfecta pista de patinaje, donde todo se transforma en diversión, con el marco de un bello paisaje.

Una ciudad encantadora que se adorna y alegra aún más en la Navidad, un lugar que encatará a quienes lo visiten, tanto por su belleza como por su hospitalidad.