Bolonia, por las rutas turísticas de Italia

Bolonia es una ciudad maravillosa, con un patrimonio histórico muy rico siendo una opción interesante para cualquier persona que visita Italia.

Generalmente, Bolonia se encuentra incluida en el itinerario de quienes visitan ciudades como Florencia o Pisa, por ser algunas de las más destacadas de Italia.

Si el viaje hasta Bolonia se realiza por avión  el aeropuerto de la ciudad se encuentra a sólo seis kilómetros al norte de la ciudad y desde allí existen diversas líneas de autobuses que llegan al centro mismo de la ciudad.

Otra de las posibilidades es utilizar el tren cuando se ha programado un itinerario visitando otras ciudades como Roma, Milán o Venecia.


Una ciudad que cuenta con menos de cuatrocientos mil habitantes, posee un bello casco histórico que es posible recorrer desde la Playa Mayor ubicada en el centro mismo de la ciudad.

Recorriendo las calles principales de esa zona, es posible hallar pintorescos cafés que invitan a descansar mientras se bebe distrayendo la mirada en el ir y venir de turistas y boloñeses en un ritmo tranquilo pero incesante.

La iglesia de San Petronio, puede ser un buen punto de partida para recorrer y conocer sus monumentos más emblemáticos que hacen a la cultura de la ciudad. Destacándose por ejemplo las magníficas esculturas que se encuentran en su entrada y el hecho de poseer algunos de los órganos de más antigüedad existentes en Italia.

Cercano a la Plaza Mayor también se encuentra el Palacio di Re Enzo y junto a él la bella fuente de Neptuno realizada por  Giambolognia en 1566.

En los alrededores existen otros palacios como el de D’Accursio que alberga en su interior un museo donde se exponen obras de famosos artistas como el caso del pintor Tintoretto.

El Palacio de los Notarios y el Palacio Comunale son también dos edificios que se destacan junto con el del Alcalde y la conocida Torre de la Asamblea, formando todos ellos un armonioso conjunto arquitectónico que es el responsable de la belleza edilicia del lugar.

Los museos de la ciudad presentan alternativas perfectas para los amantes del arte y la cultura, pero al existir una oferta muy amplia, con más de cuarenta museos, es recomendable ni bien se llega a Bolonia, adquirir el carné “Bologna dei Musei” es práctico y evita tener que sacar el pase o la entrada en cada museo que se desee conocer.

Entre los museos más importantes se encuentran el Arqueológico y el Medieval donde pueden admirarse piezas únicas. También resulta interesante la Pinacoteca Nacional de Bolonia, con una gran variedad de obras de importantes artistas boloñeses que van desde el siglo XIV hasta el XVIII y la Galería de Arte Moderno.

Y si después de hacer un largo recorrido ya se ha hecho la hora de cenar, existen en la ciudad una extensa oferta de restaurantes de primer nivel donde es posible degustar verdaderas delicias de la cocina tradicional boloñesa acompañada de un buen vino de la región de Emilia Romagna como es el famoso Lambrusco.

Las posibilidades de pasarla muy bien en Bolonia son innumerables sobre todo tratándose de una ciudad muy bella y que aprecia y brinda su hospitalidad a todos sus visitantes.

Marrakech, las mil y una noches pueden hacerse realidad

Tierra mágica, llena de encantos y misterios donde el tiempo parece haberse detenido, Marrakech invita a sus visitantes a descubrir un destino fascinante, de calles bulliciosas mercados muy concurridos, festivales increíbles y monumentos magníficos que muestran la belleza de lo histórico, todo ello rodeado de pintorescos y coloridos jardines.

El punto central de la ciudad se encuentra en la Plaza de los Muertos donde se mezclan personajes llamativos y pintorescos como los legendarios encantadores de serpientes, acróbatas y vendedores ambulantes que nos sorprenderán con situaciones novedosas y en muchos casos increíbles y difíciles de entender para una cultura diferente como la nuestra.

Y cuando el sol comienza a esconderse es posible escuchar el canto proveniente de las mezquitas cercanas. Así el entorno cambia de forma gradual pasando del bullicio del día a la noche que se perfila como encantada.

Los restaurantes comienzan su tarea de armar mesas en las aceras y brindar el mejor servicio ofreciendo su culinaria tradicional, en tanto que magos y cartomantes aparecen en escena dando un toque sofisticado a las noches en Marrakech.

Con una arquitectura que impacta y deslumbra es posible conocer un poco de su pasado a través de sus palacios, mezquitas, baños y jardines construidos en el siglo XI. Todo ello conviviendo en una perfecta armonía con tiendas de famosas marcas internacionales.

Saliendo de la Plaza de Yamaa el Fna puede accederse al Zoco de Marrakech, un mundo increíble para adquirir desde velas aromatizadas hasta lámparas y prendas típicas como las tradicionales babuchas.

De calles amplias y siempre colmadas de locales y turistas, los puestos y tiendas ofrecen sus ofertas de productos.

Un lugar de visita obligada es la mezquita Kutubia que junto a la de la Giralda representan el símbolo de Marrakech y a pesar de no ser posible acceder a ellas desde fuera pueden admirarse su magnifica construcción y sus bellos jardines.

Las ruinas del Palacio el Badi, que fueran propiedad del sultán Ahmed el Mansur, una construcción que data del siglo XVI, puede recorrerse todo el palacio a través de diversos pasadizos subterráneos.

Muy cerca de allí, las tumbas Saadés, un gran mausoleo donde es posible visitar las tumbas reales del sultán Mansur y su familia.

Un paseo en camello puede ser una alternativa diferente y hasta un poco extravagante, pero es un sueño posible de cumplir alquilando uno por poco dinero en el Jardín de la Menara, fuera de los muros de la ciudad.

En la zona donde se encuentran los hoteles se levanta la llamada Ville Nouvelle, o Guéliz, el área más moderna de la ciudad, donde existen también restaurantes, cafés, discotecas y tiendas, transformándose el lugar perfecto para degustar la gastronomía local y ver el incesante movimiento del lugar mientras se saborea un café.

Una ciudad mágica Marrakech nos hará vivir como en el cuento de Las Mil y una Noches, un sitio diferente colmado de sorpresas que transforman a esta ciudad en un espectáculo en sí misma tanto de día como de noche.