Conocer Gambia y sus bellezas naturales

Un paisaje llano es el que presenta Gambia a los turistas que llegan a él en busca de un destino diferente para sus vacaciones.

Con Senegal rodeándolo tanto al norte como al sur y al este sólo en el oeste hallaremos el Atlántico. Además este pequeño país se encuentra atravesado por el río Gambia que lo divide así en dos regiones bien diferentes y constituye la primera ruta comercial que llevaba hacia el interior del África Occidental.

Sin embargo, Gambia se ha convertido en un destino turístico inigualable sobre todo para los europeos que buscan el calor de esta tierra en el invierno.

Cercano a la desembocadura del río Gambia se encuentra la Isla James, que en el pasado era el puerto desde donde los esclavos salían para ser vendidos en diversos puntos del mundo. Un sitio que ha sido declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, existen aún hoy vestigios de la presencia europea en África que se extendió desde el siglo XV hasta que el país lograra su independencia, un referente histórico y cultural importante.

Gambia es un pequeño país que cuenta con poco más de once mil kilómetros cuadrados de territorio donde se encuentran circuitos megalíticos importantes con más de mil monumentos. Son cuatro grupos que totalizan noventa y tres círculos de piedra, cuyos nombres son Sine Ngayène, Wanar, Wassu y Kerbatch, ideal por los apasionados en estos temas.

Más allá de disfrutar de sus bellas playas sus reservas naturales son también un punto importante de atracción,  tanto por su fauna como por la diversidad de vegetación existente que depende principalmente del río.

Manglares y cañaverales se encuentran tanto en el estuario como en la costa atlántica, en tanto que en la región baja,  gracias a las aguas dulces la vegetación, es exuberante formando un bosque tropical increíble, donde el bambú es la especie más característica del lugar. Existiendo además, otras áreas donde es posible hallar cedro, caucho, palma de aceite y caoba y el baobab una especie majestuosa.

En las reservas la fauna es variada y dependiendo del lugar es posible encontrar cocodrilos, leopardos, hipopótamos, antílopes, jabalíes, chimpancés y monos, entre otras especies salvajes.

En la Reserva Natural de Abuko existen más de quinientas especies de aves que transforman el lugar en un verdadero paraíso, muy procurado por los estudiosos y aficionados a la ornitología.

Entre las playas más conocidas y visitadas se encuentran la de Serekunda, ideal descansar, relajarse y disfrutar del sol y del mar.

Gambia posee una infraestructura turística apropiada tanto en alojamiento como en restaurantes y bares, donde es posible además disfrutas de alguno de sus platos más tradicionales como el domodah, un guisado de arroz con el agregado de cacahuates y el benechin también un plato a base de arroz con verduras y acompañado de una salsa de pescado.

Para quienes están buscando un lugar diferente bello y donde es posible desarrollar diferentes actividades además de disfrutar de bonitas playas Gambia debe estar en su lista de opciones para las próximas vacaciones.

Roatán, un nuevo paraíso por descubrir

Honduras es un país que hasta ahora no era conocido como un destino turístico importante. Sin embargo, el visitar Roatán ha vuelto este lugar en un paraíso por descubrir y disfrutar.

Su nombre que significa en idioma indígena Reino Celestial, no hace más que corroborar todo cuanto puede verse ni bien se llega hasta aquí.

Roatán se ha convertido sin lugar a dudas en la joya de Honduras junto con Utila y Guanaja que forman las Islas de la Bahía, distante unos 30 kilómetros de la costa hondureña

Se destaca como un verdadero paraíso para descansar y disfrutar tanto de sus extensas playas de aguas transparentes, como de su maravilloso arrecife de coral y sus colinas cubiertas por una exuberante vegetación tropical.

En la antigüedad esta región era el refugio elegido por los piratas como Coxen Hall, que le diera nombre a la capital de la isla, quienes buscaban aquí refugio y un lugar seguro donde esconder sus tesoros.

Sus pobladores son amables y hospitalarios y se han ido acostumbrando a la aparición de turistas, algo que se incrementa con el paso del tiempo ya que famosos como Julio Iglesias entre los cantantes y estrellas de cine como Richard Gere, Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones, poseen aquí sus residencias exclusiva de vacaciones.

Entre los deportes más practicados en Roatán se encuentra el submarinismo y entre las visitas que más gustan de realizar los turistas está la que los lleva al Parque Nacional que es hoy una reserva natural.

Entre los sitios para visitar se encuentran el Roatán Butterfly Garden, muy cerca de la entrada principal del West End Village donde es posible ver una gran variedad de mariposas que poseen nombres sumamente extraños.

Para quienes desean practicar buceo hallarán el lugar ideal en la segunda barrera de arrecife más grande del mundo, con gran diversidad de plantas acuáticas, corales, esponjas, cavernas, restos de naufragios y bonitos peces de diversas especies que se caracterizan por su colorido.

Roatán, un lugar increíble y una excelente propuesta para las próximas vacaciones para quienes buscan encontrar un nuevo paraíso en la tierra.

Visita a Fez, la ciudad más antigua de Marruecos

Históricamente la ciudad de Fez es la más antigua de Marruecos.

Esta ciudad,  que fuera varias veces capital de Marruecos se distingue por su aire imperial, intelectual y un poco místico con  tradiciones milenarias, leyendas de héroes, princesas y magos, algo que puede casi vivirse en la actualidad por el entorno mágico que la envuelve.

Maestros con gran sabiduría se entremezclan con adivinos, vendedores ambulantes y aguadores, convirtiendo a Fez en la ciudad con mayor historia que pueda encontrarse al norte de África.

Se trata de una de las ciudades imperiales marroquíes que junto a Marrakech, Meknes y Rabat cuentan con una cultura milenaria a la cual es casi imposible ser indiferente.

Por primera vez esta ciudad fue capital de Marruecos en el año 808 cuando reinaba Idriss II, quien creó esta magnífica ciudad para suplantar a la modesta población de Oualili. Posteriormente volvió a ser capital en el siglo XIII y la última vez lo fue bajo el reinado de Moulay Abadía, en el siglo XIX.

La ciudad antigua ocupa poco más de trescientas hectáreas y ha sido Declarada Patrimonio de la Humanidad. Desde lo alto del Kolla más precisamente desde el Hotel des Mérinides es posible apreciar con detalle esta magnifica obra de arquitectura, con sus inmensas murallas, sus calles formando laberintos que se mezclan con patios, zocos y magníficas cúpulas.

Palacios, fastuosas mansiones, mezquitas y jardines completan esta verdadera postal colorida.

Todavía existe el Barrio de los andaluces, quienes se asentaron aquí desde hace miles de años trayendo su arte mezcla de cultura española y musulmana.

La mezquita más famosa existente en Fez es la llamada Karaouiyine, considerada como el sitio de enseñanza de mayor antigüedad del mundo occidental y que posee una de las mejores y más vastas bibliotecas del mundo, siendo además la mayor que existe en Marruecos.

También,  con estas construcciones antiguas conviven nuevas estructuras como la moderna mezquita de Hassan II en Casablanca. Un sitio donde sólo pueden ingresar los musulmanes estando prohibida la entrada a quien no lo sea. Ocurriendo lo mismo con uno de los santuarios sagrados de Fez la zaouia y la tumba de Moulay Idriss II.

La bella Fuente de Fez, hecha con vistosos mosaicos, se encuentra muy cerca de allí en la Place el-Nejjarine, como también el edificio llamado Caravansar el-Nejjarine, que alberga el Museo de la Madera.

Otra visita obligada es el antiguo Palacio Dar Batha, con su característico estilo arábigo andalusí, que también ha sido transformado en museo donde se exponen obras de arte realizadas por famosos artesanos de la ciudad, siendo también este el sitio que se utiliza cada año en el mes de junio para celebrar el festival de las Músicas Sagradas del Mundo.

Para conocer más en profundidad esta cultura será necesario adentrarse por los estrechos callejones y recorrer sus barrios más emblemáticos. Un lugar donde aún siguen vivas antiguas profesiones de la época medieval como los orfebres, hojalateros y tejedores que entre otros hacen a la esencia misma de este lugar.

En estos barrios todo es bullicio y ruido constante, con vendedores ambulantes que ofrecen sus mercancías y aguadores que anuncian su llegada por medio de una campanilla de bronce.

Una de las actividades principales de la ciudad son las curtiembres,  en las que se siguen utilizando los métodos más antiguos que llevan más de cinco siglos arraigados en esta cultura. Un espectáculo que impresiona por las condiciones de trabajo duro que afronta la población.

Como resultado de todo este proceso largo y trabajoso se obtienen pieles que son muy apreciadas por su calidad y en especial el cuero fasí que se elabora especialmente en Fez y está considerado como uno de los mejores del mundo.

Por último conviene dar un paseo por los bellos jardines públicos de Boujeloud y el Palacio Real, con sus increíbles puertas doradas.

Qué ver en Vancouver, la joya canadiense

La denominada joya de Canadá por los canadienses es un ciudad que, sobretodo el verano, reúne muchísimos atractivos razón por la cual no debes dejar de visitar.

Vancouver, situada al oeste de Canadá en el estado de British Columbia, es una ciudad joven lo que la hace muy moderna y cosmopolita. Enmarcada por montañas espectaculares como Grouse mountain, Vancouver florece en verano y permita disfrutar de una ciudad de “ eco-sostenible “ al gusto de sus habitantes.

Qué debes ver en Vancouver.

Granville Island; el origen de la ciudad es ahora una pequeña isla dedicada a sus parques y restaurantes, un autentico lugar que nadie que visite la ciudad debe dejar de ver, adornada de cervecerías y restaurante donde degustar entre otras cosas el marisco local .

Stanley Park , creado por el alcalde que dio nombre a la ciudad, Stanley Park es un anexo al downtown de Vancouver de enormes dimensiones , adornado de pequeñas playas un lugar es esparcimiento y disfrute para los habitantes de la joya de Canadá.

English Bay , la primera de las playas urbanas, es un lugar genial para pasear disfrutar del atardecer y divisar la bahía.

Gastown , el bohemio barrio repleto de restaurantes y donde ver el conocido reloj victoriano Steam Clock y oírlo sonar cada 15 minutos.

Recorriendo Brujas, un ambiente mágico

Brujas, en Bélgica nos lleva por los caminos de la magia y el encantamiento. Un viaje al pasado y casi un cuento de hadas que se hace realidad en el siglo XXI.

La ciudad de Brujas se encuentra a tan solo una hora de viaje en tren  dedede  Bruselas. Tanto sus edificios históricos,  de una arquitectura soberbia,  como sus románticos canales hacen que los viajeros que llegan hasta aquí se enamoren de esta ciudad increíble.

Su Casco Histórico declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco es una invitación a recorrerlo y disfrutar de cada uno de sus rincones colmados de belleza, donde sus canales y edificios son los responsables de ese aire romántico que hace a esta ciudad única.

La Plaza Mayor Grote Marka nos presenta el magnífico edificio del Palacio Provincial y el monumento que es símbolo de libertad de la ciudad conocido popularmente como Atalaya.

La calle comercial por excelencia en Brujas es la Sint-Katelijn Straat. Aquí es posible recorrer y comprar desde recuerdos hasta los mejores chocolates belgas.

La Iglesia Nuestra Señora se encuentra en la esquina de la calle Dijvers uno de los puntos elegidos por los visitantes para tomar fotografías, dado el encanto y lo pintoresco del paisaje formado por pintores que realizan aquí sus obras de arte y los tradicionales vendedores de chocolates que se encuentran justo frente al canal.

Puentes de piedra, bellas casas blasonadas, un aire melancólico y mucha nostalgia es lo que despierta esta ciudad,  que en su centro y más precisamente en la calle Marka nos permite disfrutar de muchos años de historia.

La Torre de los Hallen que data de 1248 es el símbolo emblemático de esta ciudad, en conjunto con el Palacio Provincial más cercano en el tiempo y que fuera construido en el siglo XIX , sumado a bellas casas construidas entre los siglos XVI y XVII, son parte del paisaje magnífico de esta zona.

Más adelante, en la Plaza Burg se encuentra el Palacio de Justicia y también el Ayuntamiento el edificio más antiguo de toda Bélgica.

Una ciudad maravillosa que dejará un recuerdo inolvidable de belleza e historia que seguramente hará pensar en volver a más de un viajero.