Siwa, el gran oasis de Egipto

Para viajeros que buscan lugares exóticos y paisajes de belleza increíble,  Siwa representa todo eso inmerso en un oasis magnífico. Un sitio enigmático que fuera en el pasado el oráculo de Amón y al que solo es posible llegar por tierra.

La distancia que existe entre la capital de Egipto, El Cairo y Siwa es de aproximadamente unos 600 kilómetros que equivalen a unas nueve horas de viaje y es posible realizar este trayecto en autobús a pesar que no es directo.

Los  magnificos paisajes que presenta el Oasis de Siwa,  muy cerca de la frontera con Libia, son el lugar ideal para quienes gustan del turismo cultural y de aventura. Poseedor de una historia y un entorno enigmático, atrae a los visitantes que llegan hasta la tierra de los faraones para vivir inolvidables momentos.

Un lugar legendario donde el oráculo de Amón es un emblemático lugar que según personajes como Estrabón ya hablaba de él expresando la distancia a doce jornadas de camello desde Menfis y Alejandro Magno que desde las inmediaciones de Alejandría señalaba el camino hacia el oasis en trece jornadas de camello, siendo el camino más corto partiendo de Bajo Egipto.

Sus habitantes son los llamados “amazighs” y han seguido a través de los años cultivando una cultura y una  lengua propia, el siwi, diferente al resto de la población egipcia. Por sus tradiciones muy conservadoras es posible ver a sus mujeres usando un velo integral.

Naturaleza  agreste se presenta ante los ojos de quienes llegan a estas lejanas tierras donde su gran lago Siwa, al oeste de la ciudad, se parece a un gran espejo que refleja el implacable sol del desierto y a pesar de ello existen en sus alrededores olivos y dátiles.

La ciudad vieja, conocida como Shali, levantada en las laderas de un promontorio, es el destino preferido por los turistas, fortificada en el pasado para protegerla de los invasores,  todo en ella es motivo de asombro. Llegando a la zona más alta del terreno es posible obtener excelente vistas divisándose también la ciudad nueva y el Estadio Olímpico. Cerca de la ciudad se hallan las ruinas de Omn-Beydah, rodeadas de bosques de palmeras.

Se destaca su arquitectura con casas hechas totalmente de adobe. Un sitio que fue habitado nuevamente hace unos veinte años atrás y muchas de sus residencias fueron restauradas para hacerlas habitables, al igual que la Casa-Museo, uno de los sitios que son visita obligada en el lugar.

Las ruinas del templo de Amón es uno de los lugares que habitualmente forma parte del trayecto turístico de la zona, con grabados que datan del siglo IV, además de la mezquita que se encuentra entre las ruinas de Aghurmi, lugar donde existe un manantial que era utilizado por Cleopatra para tomar largos baños.

En Siwa se destaca también la llamada Montaña de los muertos (Jebel al-mawta). Se trata de una pequeña colina que era utilizada como necrópolis en la antigüedad y existen allí numerosas tumbas que conservan aún murales que representan el arte del Antiguo Egipto.

La época recomendable para visitar Siwa es en las estaciones cálidas del otoño o primavera, ya que las temperaturas se soportan bien, además de ser época de fiestas y eventos tradicionales en la región.

También, es posible hacer excursiones en un vehículo todoterreno recorriendo el desierto que rodea este maravilloso oasis al que llaman Gran Mar de Arena. Existen itinerarios ya diseñados para visitar pequeños lagos de agua salada y dulce además de un increíble manantial de aguas calientes.

Un sitio de ensueño sobre todo para quienes buscan lugares totalmente diferentes para unas vacaciones.

2 opiniones en “Siwa, el gran oasis de Egipto”

  1. El desenlace de los procesos revolucionarios en marcha en el mundo árabe es absolutamente incierto y el balance de lo obtenido hasta ahora es contradictorio e inestable. No hay que embellecerlos obviando sus límites, ni desautorizarlos por no ser “auténticas revoluciones socialistas”. Involución y frenazo a los cambios democráticos, revolución democrática, y revolución social, son escenarios alternativos que compiten entre sí y que marcan futuros posibles distintos.

  2. Aquí es posible conducir a través de caminos y senderos disfrutando de una gran variedad de animales. El lugar ofrece también vehículos especiales y autobuses para disfrutar de una visita guiada por sus diferentes espacios naturales como pantanos, montañas, llanuras y desiertos donde viven animales de la mayoría de los continentes.

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